Parviz afirma: “Estamos empezando con un producto sencillo, una lente de contacto con una sola fuente de luz, y pretendemos avanzar hacia lentes más sofisticadas capaces de superponer gráficos en color generados por ordenador sobre el campo real de visión del usuario”.
Por ahora, Parviz menciona que gracias a los prototipos de lente, ya es muy posible ofrecer indicadores visuales de un solo píxel para juegos y personas con problemas de vista. El grupo también ha experimentado con funciones de control sanitario no invasivas, como, por ejemplo, comprobación del nivel de glucosa para diabéticos.Algunos de los problemas obvios de crear una lente de contacto de realidad aumentada son:
- Necesidad de piezas a medida: los circuitos y LEDs normales son incompatibles con las lentes de contacto normales. Todas las piezas de este proyecto se tienen que fabricar partiendo de cero.
- Limitaciones físicas: El grupo tiene que intentar introducir transistores, chips de radio, antenas, resistencias de difusores, LEDs y fotodetectores en un disco polímero de tamaño minúsculo. Además, el equipo tiene que controlar la posición de la lente y la intensidad de la luz relativa a la pupila. Finalmente, al estar la lente tan cerca de la superficie de la córnea, necesitan proyectar las imágenes lejos de ésta mediante microlentes o láseres.
- Seguridad para el usuario: Además de proteger el ojo de los productos químicos, el calor y las toxinas, los componentes de la lente deben ser semi-transparentes para que el usuario pueda ver lo que le rodea.
El artículo completo de Parviz (en inglés) se puede consultar en la página de biomedicina de IEEE Spectrum.
No hay comentarios:
Publicar un comentario